Llaman desde la casa
y apenas puedo escuchar
Tardes de pan y chocolate
tibieza y olor a madre
Una rama de paraíso repleta de flores azules
en la puerta de entrada
y mis zapatos sucios de barro
Me miro en las relucientes baldosas
sin estrenar todavía
y entro
Mirta L. Urdiroz
y apenas puedo escuchar
Tardes de pan y chocolate
tibieza y olor a madre
Una rama de paraíso repleta de flores azules
en la puerta de entrada
y mis zapatos sucios de barro
Me miro en las relucientes baldosas
sin estrenar todavía
y entro
Mirta L. Urdiroz
3 comentarios:
A las 12 de septiembre de 2007, 12:56 ,
Gustavo Tisocco ha dicho...
Bella tu nostalgia Mirta, placer leerte.
Un abrazo Gus.
A las 19 de septiembre de 2007, 20:42 ,
Anónimo ha dicho...
Me gustaron tus poemas, tu estilo. Emocionan, y no es poco.
Gracias.
Ernesto Pierro
A las 5 de noviembre de 2007, 11:42 ,
Anónimo ha dicho...
Cada regreso desde un nuevo poema vuelve a estrenar la casa de la infancia. Cada nueva entrada tuya le ha dejado más de una flor ¿Azul quizás? ¿Lila tal vez? También le pones luz.
Taty
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